
La Lepra reaccionó a tiempo, revirtió el marcador ante Huracán y quedó como líder de su zona con puntaje ideal tras dos fechas del torneo.
Independiente Rivadavia dio una muestra de personalidad en Buenos Aires. En el Tomás Adolfo Ducó, el equipo de Alfredo Berti se repuso de un golpe inesperado, jugó un segundo tiempo de alto nivel y venció 2 a 1 a Huracán, resultado que lo deja en lo más alto de su grupo en la Liga Profesional, con dos triunfos en igual cantidad de presentaciones.
En un encuentro equilibrado y con pasajes de buen fútbol, Independiente Rivadavia logró una victoria clave como visitante frente a Huracán, por la segunda fecha de la Liga Profesional. La Lepra fue inteligente para disputar el partido, supo corregir errores y terminó imponiendo condiciones con autoridad.
Durante la primera etapa, el conjunto mendocino se mostró firme en la mitad de la cancha, ordenado y atento para salir rápido de contragolpe. Con mayor claridad en el manejo del balón, los dirigidos por Alfredo Berti parecían controlar el desarrollo, aunque una distracción en ofensiva terminó siendo costosa.
Cuando Independiente tenía la posesión y el dominio territorial, Huracán encontró espacios y lastimó en una transición veloz. El ecuatoriano Caicedo encabezó la contra, recorrió varios metros y, tras recibir dentro del área, definió para abrir el marcador y sorprender a la Lepra.
Lejos de acusar el impacto, Independiente salió al complemento con otra energía. Fernández comenzó a hacerse eje del ataque y el equipo adelantó líneas. La igualdad llegó tras una buena combinación ofensiva: Ríos envió un centro preciso y Fabrizio Sartori apareció por el área para conectar de cabeza y poner el 1 a 1.
A partir del empate, el partido pasó a ser dominio casi exclusivo de los Azules del Parque. Con presión alta, circulación rápida y decisión para atacar, Independiente inclinó la cancha. En otra jugada bien elaborada entre Fernández y Ríos, la Lepra forzó un tiro de esquina que terminó siendo determinante: el envío del ex Banfield encontró la cabeza de Studer, que selló el 2 a 1.
Con la ventaja, el conjunto mendocino manejó los tiempos con inteligencia. Se defendió con la pelota, evitó sobresaltos y aprovechó la velocidad de sus delanteros para mantener a Huracán lejos de su arco. Los ingresos de Dadín y Crego le dieron aire al equipo en el tramo final, asegurando el control del encuentro.
Así, Independiente Rivadavia cerró una actuación sólida y se llevó tres puntos valiosos a Mendoza. El próximo compromiso será el martes, cuando reciba a Sarmiento de Junín en el Bautista Gargantini, con la ilusión intacta de sostener el liderazgo y el puntaje ideal.