
Gimnasia tuvo una actuación muy floja, cometió errores determinantes y cayó 4-0 ante el Tatengue por la tercera fecha del Apertura. Ahora deberá dar vuelta la página ante Instituto.
Gimnasia y Esgrima vivió una de esas jornadas que invitan a olvidar rápido. En el estadio 15 de Abril, el equipo mendocino fue ampliamente superado por Unión de Santa Fe y terminó perdiendo 4 a 0 en un partido que se le complicó desde el arranque.
El conjunto dirigido por Broggi llegaba con la intención de recuperarse tras la caída ante San Lorenzo, pero nunca logró afirmarse en el juego y mostró su versión más deslucida en lo que va del torneo.
El golpe llegó demasiado temprano. A los 4 minutos, tras un tiro de esquina y una serie de rebotes en el área, Profini aprovechó una desatención defensiva y definió ante Rigamonti para abrir el marcador. El 1-0 descolocó al Lobo, que entró en un tramo de confusión y pudo haber recibido el segundo en ese lapso.
Con el correr de los minutos, Gimnasia intentó adelantarse y tuvo algunos intentos aislados, como un centro de Paredes y un remate lejano de Sánchez. Sin embargo, cuando parecía acomodarse, el partido volvió a torcerse.
Saavedra cometió una infracción fuerte que, tras revisión del VAR, fue sancionada con tarjeta roja por el árbitro Arasa. Con uno menos y en desventaja, el panorama se volvió aún más complejo.
Unión no tardó en capitalizar la superioridad numérica. Luego de una jugada colectiva, Tarragona envió un centro que se desvió en Paredes y descolocó a Rigamonti para el 2-0. El primer tiempo cerró con la sensación de que el local estaba mucho más cerca de ampliar la diferencia que el Lobo de descontar.
En el complemento, Broggi intentó mover el banco para reordenar el equipo, pero Gimnasia nunca encontró respuestas futbolísticas. Unión, cómodo con el resultado, se replegó y apostó a la contra, sabiendo que los espacios aparecerían.
A los 33 minutos, una falta innecesaria de Ulises Sánchez derivó en penal para el Tatengue. Estigarribia ejecutó con potencia al medio y estiró la ventaja a tres goles.
La noche se cerró definitivamente poco después, cuando Diego Armando Díaz apareció solo en el área y marcó de cabeza el 4-0 tras un ataque por la derecha.
En el tramo final, el local pudo haber ampliado aún más la diferencia, pero entre algunas intervenciones de Rigamonti y la falta de precisión de los juveniles santafesinos, el marcador no se movió.
Fue una derrota dura, tanto por el resultado como por el rendimiento. Gimnasia mostró su versión más débil del campeonato y ahora tendrá la obligación de reaccionar el próximo domingo, cuando reciba a Instituto en el Legrotaglie. Unión, en cambio, intentará sostener el impulso cuando visite a Central Córdoba en Santiago del Estero.