
La Lepra venció 2-1 al Decano en el Gargantini en un partido marcado por una larga interrupción por tormenta y un segundo gol que generó fuertes reclamos.
Independiente Rivadavia arrancó el Torneo Apertura 2026 con una victoria tan valiosa como discutida. En su estadio Bautista Gargantini, superó por 2 a 1 a Atlético Tucumán en un encuentro correspondiente a la primera fecha de la Zona B, que estuvo atravesado por una intensa tormenta, un prolongado parate y una definición polémica.
El partido tuvo como árbitro a Bryan Ferreyra, con Gastón Monsón Brizuela a cargo del VAR. Ambos fueron protagonistas: acertaron al sancionar un penal para la visita, pero quedaron en el centro de la escena por la convalidación del segundo gol del equipo mendocino, ya que en ninguna repetición quedó claro que la pelota haya traspasado completamente la línea.
La Lepra mostró desde el inicio una actitud ofensiva y asumió el protagonismo. Esa iniciativa tuvo recompensa rápido: a los 8 minutos, Matías Fernández aprovechó una pelota suelta en el área, se acomodó para su pierna derecha y definió cruzado para abrir el marcador.
Con la ventaja, el equipo local manejó la pelota y buscó ampliar la diferencia, aunque le faltó precisión en los metros finales. Atlético Tucumán respondió recién pasada la media hora, cuando Gianluca Ferrari estuvo muy cerca de empatar tras un córner: su definición terminó describiendo una parábola que pegó en el travesaño.
Minutos después llegó la igualdad. Iván Villalba, en un intento de despeje, impactó a Leandro Díaz dentro del área. La infracción no fue advertida en primera instancia, pero el VAR llamó al árbitro, que sancionó el penal. El propio Díaz se hizo cargo y con un remate potente al centro puso el 1-1 a los 40 minutos.
El segundo tiempo tuvo un desarrollo atípico. Apenas comenzado, el encuentro debió suspenderse por la fuerte tormenta que cayó sobre Mendoza, con granizo incluido. A eso se sumó un corte de energía eléctrica en el estadio y la zona, lo que extendió la interrupción durante unos 40 minutos.
Una vez reanudado el juego, Atlético Tucumán tuvo una clara chance para dar vuelta el resultado: Nicolás Laméndola armó una gran jugada individual desde la izquierda y sacó un remate que se fue apenas desviado.
La jugada decisiva llegó a los 33 minutos. Iván Villalba ganó de cabeza y la pelota dio en el travesaño. En el rebote, Alejo Osella volvió a cabecear, el balón pegó nuevamente en el travesaño y picó sobre la línea. El árbitro dio el gol, pese a los reclamos del Decano, ya que las imágenes no lograron confirmar de manera concluyente que la pelota hubiera ingresado en su totalidad.
El tanto desató la protesta del conjunto tucumano, pero no hubo marcha atrás y el gol fue validado. Independiente Rivadavia sostuvo la ventaja hasta el final y selló un estreno ganador, sumando confianza tras su reciente victoria en la Copa Argentina, donde había iniciado la defensa del título con un triunfo ante Estudiantes de San Luis.
En la próxima fecha, la Lepra visitará a Huracán en Parque Patricios el martes a las 20. Ese mismo día, Atlético Tucumán será local frente a Central Córdoba desde las 22.15.